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jueves, 16 de noviembre de 2017

“EL FRÍO CAUSA CATARROS”


Tradicionalmente se nos ha advertido de que tengamos cuidado y que no nos coja el frío si no queremos tener un catarro o una gripe. Pero, en realidad, numerosos estudios han demostrado que los resfriados o las gripes son enfermedades causadas por virus que se transmiten interpersonalmente y que la exposición al frío no incrementa las posibilidades de contraer estos virus. Concretamente, se transmiten a través de los conductos nasales mediante estornudos y tos que diseminan gotitas microscópicas de saliva que transportan dichos agentes infecciosos.

Por otra parte, la verdadera razón por la que tendemos a enfermar con más frecuencia durante el invierno y otoño es porque pasamos más tiempo en espacios interiores, en general saturados de gente, y el traspaso de gérmenes es más común. Además, la combinación de frío y escasa humedad favorece la sequedad de nuestras mucosas y vuelve más susceptibles las fosas nasales.

Para combatir estos virus hay una serie de medidas que podemos tomar: 
  • Procurar mantener un interior húmedo y bien ventilado, abriendo las ventanas y usando humidificadores.
  • Cubrir tu boca y nariz con una bufanda o mascarilla. 
  • Cubrirse la boca al estornudar o toser (nunca con la mano). 
Para ampliar más información sobre este tema pincha aquí.

jueves, 9 de noviembre de 2017

VIH vs SIDA

Ya hemos explicado brevemente qué significan las siglas VIH y qué SIDA. Es muy importante hacer esta diferenciación, ya que es muy común que la gente los confunda, o que tienda a pensar que son lo mismo. El VIH es el virus; y el SIDA es la "enfermedad" que causa este virus. Lo pongo entre comillas porque no es en sí una enfermedad, sino más bien un conjunto de enfermedades.

No todas las personas con VIH (llamadas seropositivas) tienen SIDA; pero sí todas las personas con SIDA están infectadas por el VIH. Los criterios para diagnosticar SIDA generalmente son:
  • Un número de células T CD4 inferior a 200mm3.
  • Aparición de enfermedades infecciosas oportunistas incapaces de infectar a personas sanas.
Curso del número de linfocitos tras el contagio de la persona:


Existen gran cantidad de mitos acerca de las formas de transmisión del virus, por eso es importante tener claro por dónde se transmite y por dónde no. El virus se encuentra en TODOS los fluidos del infectado; sin embargo, solo tiene una concentración con capacidad infectiva en el semen, flujo vaginal, sangre y leche materna. Cualquier contacto con estos fluidos de una persona infectada puede llegar a transmitir el virus. De ahí que las relaciones sexuales sin protección sean el método más común de contagio. Es importante recordar que mantener relaciones sexuales entre dos personas infectadas por VIH sin protección es igual de peligroso, ya que puede darse lugar la infección de una cepa del virus distinta, lo que se conoce como reinfección.

Por supuesto, NO se transmite por abrazos, ni siquiera besos. Tampoco por compartir toalla, sábanas (SÍ con el cepillo de dientes, ¡ojo!). Y a pesar de que mucha gente piense lo contrario, tampoco se contagia por la picadura de un mosquito.

Para conocer más sobre el SIDA y el VIH, pinche aquí.

domingo, 29 de octubre de 2017

LAS ITS

Las Enfermedades de Transmisión Sexual (ITS) son infecciones que como su propio nombre indica se contagian por el contacto sexual. Son muy numerosas, su número ronda las veinte enfermedades entre las cuales destacan por su número el VIH, clamidia, sífilis, VPH, herpes genital, tricomoniasis o la gonorrea.

Sólo las ITS originadas por las bacterias (la gonorrea o la sífilis), por los hongos y los parásitos como la tricomoniasis tienen cura. Así, el VIH, el herpes o el papiloma humano al estar causados por virus no se pueden curar y una vez contraída dicha infección nos acompañará por el resto de nuestras vidas.

Los síntomas de estas afecciones son:
  • Llagas o erupciones cutáneas. 
  • Ardor o dolor a la hora de orinar. 
  • Secreciones del pene. 
  • Flujo vaginal con mal olor. 
  • Dolor durante las relaciones sexuales. 
  • Fiebre. 
Las principales medidas de prevención para no contraer ITS son:
  1. La abstinencia que es la más eficaz, ya que al no realizar ninguna práctica sexual no vamos estar expuestos al contagio. 
  2. Mantener una relación monógama con una persona que no está infectada. 
  3. La vacunación, como por ejemplo en el caso del VPH, de la hepatitis B o A. 
  4. Protección tanto en las relaciones vaginales, orales como anales. Destacando el uso del preservativo en todas ellas, ya que es la mejor forma de evitarlas. 
  5. Disminuir el consumo del alcohol y otras drogas, ya que nos pueden llevar a una situación en la que no tengamos el pleno control de nuestras acciones.

¿SE CONTAGIAN SÓLO POR COITO VAGINAL?

La sexualidad es, aún en el siglo XXI, un tema tabú. Esto, a la larga, desencadena una serie de problemas, como puede ser la búsqueda de información en lugares no fiables o en otras personas pudiendo ocasionar la divulgación de información errónea y la creencia de muchos mitos.

Un ejemplo sobre estos mitos es que las infecciones de transmisión sexual (ITS) solo se transmiten por el coito vaginal, y esto es un gran error, ya que se contagian de igual forma por sexo oral, bucal y anal. Esto es porque las tres cavidades están recubiertas por una mucosa permeable a gérmenes y patógenos además de que durante la práctica sexual se está expuesto al contacto de fluidos infectados. Un ejemplo son: la gonorrea (sexo oral) que provoca una faringitis exudativa; SIDA (mayor prevalencia en parejas homosexuales masculinas, por el sexo anal).

Además, hay enfermedades como la sífilis que se contagian también por el simple contacto de piel con piel aunque no haya erupciones visibles.


La mejor forma de prevenir el contagio es el uso adecuado de los métodos anticonceptivos, siendo el más importante el preservativo, que se debe de usar tanto en el sexo oral, anal como en el vaginal. Así como acudir a un doctor cuando se piensa que se puede estar infectado para evitar la transmisión.

viernes, 27 de octubre de 2017

LAS VACUNAS Y EL AUTISMO

“Las vacunas causan autismo” es probablemente el mito más extendido sobre la vacunación. El autismo o TEA (Trastorno del Espectro del Autismo) se define como un trastorno psicológico que se caracteriza por dificultar la comunicación e interacción social del que la padece, por la progresiva pérdida de contacto con la realidad exterior. Su causa es desconocida, lo que ha dado pie a que circulen este tipo de bulos, pero se cree que su desarrollo en edades tempranas puede estar ligado a la genética, diferencias en la anatomía cerebral y a algunos tóxicos del medio ambiente.

Para buscar el origen de este mito nos tenemos que remontar a 1998, a un estudio de Andrew Wakefield publicado por la prestigiosa revista científica The Lancet que establecía esa posible conexión entre la vacuna triple vírica (sarampión, paperas, rubeola) y el autismo. Sostenía que el timerosal (un conservante que se utilizaba en las vacunas) es tóxico para el sistema nervioso central y es responsable del aumento de las tasas de autismo. Pero más tarde se demostró que sus métodos y conclusiones carecían de rigor científico y estaban falseados. Como consecuencia, al autor se le retiró la licencia para ejercer la medicina por mala práctica profesional, conducta poco ética y haber incurrido en conflictos de interés. Además, la revista retiró el artículo y reconoció que nunca tendría que haberse publicado.

Resultado de imagen de las vacunas y el autismo
Desde la publicación del famoso artículo, numerosas instituciones de la comunidad científica y médica lo han analizado rigurosamente y todos concluyeron de forma unánime que no existe ninguna relación entre el autismo y la exposición al timerosal. Por lo tanto, no existe evidencia científica que relacione la vacunación y el desarrollo de los TEA.

Para saber más acerca de este tema:

sábado, 21 de octubre de 2017

¿QUÉ ES EL CATARRO COMÚN?

Como ya sabemos, el catarro común es una de las causas del absentismo escolar y laboral. Esto es debido a su fácil contagio, lo que deriva en una rápida propagación de esta afección.

Esta afección consiste en una infección vírica que afecta a las vías respiratorias, las cuales se van a inflamar. Está causado por diferentes cepas víricas, lo que hace que sea altamente difícil tratarlo. Además, el uso de antibióticos no nos va a servir, ya que es una enfermedad vírica y no bacteriana; por tanto, es importante la prevención, siendo altamente relevante la higiene de manos, evitar toser o estornudar sin taparnos....

Los síntomas principales de este catarro común van a ser:
  • Riorrea.
  • Fiebre. 
  • Mal estar general.
  • Estornudos.
  • Congestión nasal.
Este catarro común tiene una duración de unos 7 días. Como tratamiento de esta afección destacan ciertos medicamentos que simplemente ayudan a aliviar sus síntomas, pero que no hacen que desaparezca con mayor rapidez.